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La odisea del transporte público: una realidad similar en Nairobi

Transporte público en Asunción y Nairobi

Imagen: Arteria principal de Eastleigh (Nairobi)

La situación del transporte público en los últimos años no ha sido desde luego mucho mejor que antes, quizá la democratización de las licitaciones para una posible transparencia sea un argumento muy válido y muy útil para un discurso político. Pero la realidad nos dice que, distintas ciudades del Paraguay no están al nivel ni mucho menos mejor que otros países en transporte público e infraestructura vial. Imaginemos el caso de la ciudad de Nairobi (Kenia), que, por cuestiones de conocimiento público, la oleada de guerras en África del Este hizo de muchas de sus calles un verdadero campo de batalla. Por tal situación, los pobladores deben seguir con sus diversas actividades comerciales en esa coyuntura y en esas condiciones. Kenia es un país fronterizo con Somalía, Sudán de Sur, Uganda, Etiopía y Tanzania. Al respecto, nos sumamos a la voz de alto a las rebeliones armadas.
Quizá muchos lectores opinen que no es justa la comparación, tanto por la situación económica y la coyuntura de un continente muy golpeado. No obstante, es de vital importancia que un ejemplo extremo nos lleve a una sana argumentación para analizar nuestro contexto.

Transporte público de la “ciudad verde”

Pues bien, una de las ciudades más verdes del CONOSUR llamada Asunción, atraviesa una crisis preocupante en infraestructura vial en la que el consumidor es fiel testigo de las diversas dificultades. Una ciudad que vive un auge económico aplastante en cifras reales y por ello la llamamos “ciudad verde”. Circulan miles de dólares por los cientos de turistas que acuden semana tras semana para realizar sus compras. Este movimiento comercial es muy positivo para el empleo ya que los turistas son atraídos por las ofertas de los centros comerciales. ¿Algo más? Claro que sí, disfrutar de la amplia oferta gastronómica de 5 estrellas a un precio no comparado con sus países. Y a raíz de esos viajes cada vez más frecuentes, encuentran también en Asunción un desgaste semana tras semana. Las calles como campos de batalla, señalizaciones defectuosas o hechas por “expertos en jeroglíficos”. Una carencia rotunda de una geolocalización de los campos minados. Un trayecto que podría acabar con la gran expectativa del turista y terminar en un taller mecánico.
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Imagen: Arteria principal Mercado 4 (Asunción).
Transporte público en Asunción y Nairobi
Imagen: Arteria principal de Eastleigh (Nairobi)

Concepto vial

Ahora bien, el concepto de transporte público no sólo se trata de implantar un concepto moderno. Se debe iniciar desde una matemática elemental: A + B. Necesitamos sumar, y para ello necesito de un apoyo. Transporte + Asfalto. Para hacerlo más sencillo, ¿qué consumidor compra un vehículo si no tiene licencia? Una pareja no compra pañales sin antes tener un hijo. Pues de la misma manera, el proceso de modernización del transporte público debe ir de la mano de la ingeniería vial. El objetivo es claro, cuidar la inversión del estado: Buenas carreteras más larga vida de los autobuses. Sin embargo, implementamos autobuses de primer mundo en calles y avenidas que están hechas para la circulación de bicicletas, tanques y volquetas. Cada día podemos ver autobuses averiados en las calles. Y cuidado, no hablamos solamente de los autobuses de la época de la dictadura, nos referimos a los modernos, a esos que sin duda alientan a un consumidor a dejar el coche particular en casa y dar un digno uso del transporte público.

Sector vulnerable

A raíz de esta deficiente planificación del transporte público, miles de jóvenes deben vivir un suplicio para recorrer distancias en busca de un trabajo. Otros miles deben intentar llegar a sus puestos de trabajo con el “Jesús en la boca”. Ya que las empresas, se eximen del justificativo: “Llegada tardía por autobús averiado”.
Imagen: Consumidores rumbo a sus actividades laborales.
Esta situación podría ser el argumento más sólido, ya que muchos de esos jóvenes trabajadores son nuestros hijos e hijas. Estos jóvenes deben iniciar su jornada laboral a las 7 u 8 de la mañana. Alguien se preguntó, seguro que sí, ¿a qué hora se levanta un joven que vive en Capiatá para llegar a su trabajo en Asunción? Aproximadamente tendremos un recorrido promedio de 22 km. Desde la Municipalidad de Capiatá al centro de Asunción, en teoría el recorrido debería tener unos 40 minutos de viaje. Pero en la realidad esa estimación queda desbordada y podríamos llegar a triplicar ese cálculo en horas “pico”. Por lo cual, trabajadora y trabajador deben estar en la parada del autobús a las 5:00 a.m. (aproximadamente). Desde luego, admirable el tesón de miles de consumidores que diariamente realizan estos trayectos. Desde ODECO esperamos que a mediano plazo la situación de los consumidores pueda cambiar, que la juventud pueda compatibilizar sus estudios con el trabajo, el desempleado pueda buscar un trabajo con mayor facilidad en trayectos y bonos de transporte, que las madres y los padres puedan sentir la tranquilidad de elegir el transporte público sabiendo que una ventaja competitiva. Cuando lleguemos a cubrir esos parámetros, podremos sentirnos unos consumidores satisfechos.

Los consumidores y usuarios opinan